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sábado, 1 de septiembre de 2012

Mirta Yolanda Monzón

Por Ana Rosa Monzón

Mi padre se llamaba Marcelino Monzón, trabajaba en la planta de Llavallol cerca de Firestone, no muy lejos de casa.  Mi hermana Mirta Yolanda viajó a Bariloche en el ‘70.  Tenía 15 años.  Cuando regresó del viaje y la vimos bajar del micro supimos que algo le había ocurrido.  Casi no hablaba y decía no recordar nada.  El estado depresivo que padecía derivó en consultas a psicólogos y psiquiatras que determinaron un diagnostico que mis padres, tal vez por vergüenza, ocultaron a toda la familia, incluida mi otra hermana y a mí – nos dijeron que tenía depresión debido a un accidente ocurrido en Bariloche.

Cuando muere mi madre en el 2003 y al año siguiente mi padre, el nombre de la enfermedad fue develada por el psiquiatra que la atendía; se sorprendió al saber que mi hermana y yo no sabíamos que Yoli padecía esquizofrenia desde los 15 años.  Nos explicó que la enfermedad es congénita y se había desencadenado en Bariloche, independientemente de lo que le hubiese ocurrido allí.

En ese tiempo sé que mi padre trató de averiguar que había pasado realmente, pero fueron pocas las respuestas de Gas del Estado… por ejemplo que habían pensado traerla a BsAs, que un médico la había atendido, pero cuando mi padre quiso comunicarse con él le informaron que se había trasladado a Tucumán y que no podían localizarlo.

Mi hermana cuenta que jugando un partido de vóley recibió un pelotazo en la nariz que le provocó sangrado, que la iban a trasladar en avioneta a BsAs.  Ella se negó a subir, por lo que decidieron no hacerlo y regresó con todo el contingente.  También recuerda que algunas compañeras la cuidaban en la carpa, y a un profesor que en el micro al regreso le hablaba y la consolaba, ya que estaba deprimida.

Lo ocurrido en ese viaje afectó a toda la familia y mi deseo es saber si lo que cuenta mi hermana es la verdadera historia, y encontrar tal vez algún compañero o profesor que haya estado con ella y nos pueda ayudar a entender lo sucedido.

Desde ya muchas gracias al blog por permitirme compartir la historia.

Ana Rosa

lunes, 31 de enero de 2011

Vacaciones felices 2011

Como hace 30 años, esta vez en San Bernardo (3er contingente), con los amigos de 'siempre' y bajo la supervisión del profe Eduardo.

Gracias Gas del Estado y Club de Niños por por haberme cruzado con tanta gente y enseñado el real sentido de la palabra amistad.



Les dije que los quiero?

Felipe

lunes, 25 de octubre de 2010

Cabra Corral, Salta - Febrero 1986

Por EB

Para dejar de lado la mala onda de la entrada anterior, nada mejor que una foto grupal de vacaciones felices en Salta. Muchas gracias Hugo Busso por haberla escaneado y enviado!

Parados: ?? alias Batata, EB, Guille Rolando, Ramiro Tesorieri, Hugo Busso. Agachado: ??


Recuerden que la invitación para mandar fotos, textos, etc, sigue mas en pie que nunca. El blog actualiza con mucha menos frecuencia, pero esto es porque el material es mas escaso, no por falta de ganas.

lunes, 7 de junio de 2010

A orillas del Lago Mascardi

Por EB

Revolviendo cajas y fotos, encontré estas reliquias de un viaje a Bariloche con Gas del Estado. Quien haya estado en este hotel sobre el Lago Mascardi, seguro recordará lo increíble que era. Y seguro habrá experimentado las actividades que se solían hacer para toda la familia – casi un estilo de vida que imponía la empresa.

Una de ellas, después de la cena, era el clásico juego del Diccionario. No creo que exista otro juego tan simple, divertido y didáctico como ese.


Otro clásico era subir el cerro que estaba atrás del hotel y cambiar la bandera que flameaba en la cumbre. No era muy alto, pero había que animarse a hacerlo...



Para el que podía soportar el agua fría, nada mejor que tirarse al lago desde el muelle de madera...


Vista parcial del hotel desde el mangrullo...


Foto con Francisco Rivas, uno de los hijos del entonces director del "campamento"...


Como siempre, cualquier recuerdo que tengan sobre este destino de vacaciones, por favor no dejen de comentarlo.

lunes, 10 de mayo de 2010

Década del ‘70 – LA MEJOR!

Por Ana di Fiore

Estas son fotos que saqué de mi añejo álbum, aunque no son muy buenas. Son todas en blanco y negro, lo cual podrán apreciar que marca mi época. Suerte que a varias les había escrito en el reverso algunos nombres, detalles, etc... y hoy quisiera compartirlo con ustedes.


Tucumán, Laguna del Tesoro – Noemí, Carla del Negro, Pelusa

Tucumán, Dique El Cadillal – Profe Moris, Cacho Mohana, Raúl, Beba, Jorge Mary, Silvia Rodriguez

Tucumán, San Javier – Beba, Liliana, Andrea, Mary, Rita

Tigre: pileta y frente del comedor – Entrando al agua desde el trampolín, Ana “Pelusa” di Fiore

Tigre: plaza del fondo – Luis Godoy, Alicia Gimenez, mellizos Luis y Guillermo

Tigre (1970) – Héctor, Alicia Gimenez (o Jimenez?)

Córdoba, Las Jarillas

Aún conservo un cancionero!!!

Allá en el lago…

Hasta cualquier momento,

Ana

lunes, 12 de abril de 2010

Tiempos de fundación (bis)

Estas imágenes son de la primera experiencia que se realizó en la Empresa, por la cual se nos entregó la medalla de Colonos Fundadores. Qué tal! – fue la primera medalla de mi vida.

En el desayuno…



Haciendo actividades… todo esto transcurría en el Club, en la casita de la entrada. Están Liliana Lukin, Beba Figueroa (de espaldas), Andrés Lukin, Oscar Cadabal, Miguel Angel Araujo, Ana María Celasso, Victor Scuderi, Marcelo Palacios (medio escondido y con sus anteojos… me acuerdo que no se quería quedar en la colonia, todas las noches decía que se quería ir a su casa).


La que sigue es de la competencia "a ver quién se disfrazaba más rápido", del estilo de la carrera de embolsados, jaja. El profe Ahumada, Héctor Cancro, Virginia Ottone, Ana Celasso, Liliana Lukin, la que suscribe (qué físico!) y el numeroso público vivándonos.


Aquí la infaltable: en la pileta (que todavía no tenía forma de "L") y nuestros físicos esculturales!


Esta es la despedida de esa experiencia INOLVIDABLE…



… experiencia que dio el puntapié inicial a lo que continuó y que hoy es testimonio de todos nosotros (distintas generaciones) en este blog. Un lugar con historia, la de cada uno y la de todos. Es la mía propia, luego la de mi hermana y hermano: Carla y Gustavo Macro, la de mis hijos: Diego y Federico Corteggiano.

Sí, sí... se acuerdan de la canción? Es un grupo numeroso... Ahi vamos!!!

Besos

lunes, 29 de marzo de 2010

Tiempos de fundación

Por Virginia Macro

Aqui tienen una foto y un documento para recordar. Comenzando por la primer página del album de fotos de Vacaciones Felices, Domingo F Sarmiento. Todos los que estamos alli fuimos los "Colonos Fundadores".
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La otra foto es de la Residencia Vacaciones Felices. Hace poco leía un comentario de Rulo Lombardi y me acordaba de estos lindos momentos de nuestra infancia.
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Para todos aquellos que vivimos esa etapa y la que continuó, mis mas afectuosos saludos.

Chini

PD: Estoy preparando mas fotos - estén atentos!

viernes, 22 de enero de 2010

Las vacaciones más felices de mi vida

Por Verónica Romoli

Qué lindo era disfrutar de las vacaciones y viajes a distintos lugares de nuestro hermoso país. También de los campings, como por ejemplo al que iba yo de Punta Lara, en La Plata, Provincia de Buenos Aires.
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Con los años conocimos chicos y chicas, y nos quedan aun hermosos recuerdos, aunque algo borrosos, como estas fotos malas que sacábamos, jaja. Sin duda fueron los mejores veranos de mi vida, de niña y de adolescente. Muchos lloraban porque extrañaban… no era mi caso, yo lloraba porque no quería volverme!
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Pero un día terminó el sueño que mi hijo no pudo ver. Solo disfrutó un poco de Punta Lara, que como dije en otra entrada, si pasan ahora es un abandono total, donde la Municipalidad de Ensenada no dejó ni las rosas que tanto cuidábamos todos.
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Acá van algunas fotos, no muy buenas, pero si alguien se reconoce por favor avise. Me agradaría volver a estar en contacto con mis viejos compañeros de campamentos y profesores.


















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Saludos a todos!
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Verónica

lunes, 24 de agosto de 2009

Ahora le toca a Chelforó

Por Carlos Meléndez

La segunda colonia de Vacaciones Felices (recuerden que la primera, con 27 niños “prestados” por empleados de Gas del Estado a la Gerencia de RH se había organizado en el Centro Deportivo Tigre, en el verano de 1961, como ya lo relatamos en los comienzos del blog) se organizó en el Barrio de Viviendas de Chelforó, provincia de Río Negro.

Ya manifesté mi ignorancia en cuanto a la necesidad “ingenieril” de establecer las plantas compresoras en el medio de la nada, con el agravante, en este caso, de tener que instalar todo un complejo habitacional a solo 70 kilómetros de una población estable, Villa Regina, en este caso.

Claro que la Ruta 22 no estaba pavimentada y mucho menos la que viene desde el norte, de la no muy cercana Santa Rosa, La Pampa, pero allí, muy cerca del río (el Negro) y con una estación ferroviaria donde de vez en cuando paraba algún tren, se estableció el mencionado barrio.

Por estar tan aislado, se lo dotó de Proveeduría (almacén, verdulería, carnicería y ferretería, todo en un solo salón) y al ladito, la sala de amasado y horno de la panadería.

También en dicho barrio vivía un médico y tenía una pequeña salita de primeros auxilios. Para completar el aspecto recreativo de los pobladores, se construyó un pequeño cine-teatro con capacidad para unas 80 personas.

Anecdóticamente, cuando en 1955 yo cursaba mi 4° año del secundario, en Rosario, compartí pensión de estudiantes con un muchacho de Villa Regina que nos contó todo lo que sabía al respecto, maravillado de esa pequeña localidad (lo ya mencionado, más 50 casas de dos y tres dormitorios y la “gamela” u hotel de solteros). Muy lejos estaba de imaginar que diez años después caería yo, en función de vicedirector de esa Colonia de Vacaciones Felices, “remolcado” por Miguel Barceló, mi compañero de Médanos que ante no sé que circunstancia, se quedó sin profe que ocupara el cargo. Así fue como me lo ofreció.

Nos instalamos entonces según el esquema ya relatado. Las niñas y profesoras, se alojaban en las habitaciones de la gamela y los varones, divididos por edad, ocupábamos tres casas, que para ese entonces ya estaban en desuso porque el personal necesario para hacer funcionar la Planta Compresora no debía ser muy numeroso.

Miguel Barceló y esposa, Lilí, habían sido designados Jefe de Barrio y Maestra Jardinera, respectivamente. Claro que también funcionaba allí una escuela primaria… casi lo había olvidado.

En ese verano de 1965, solito yo y mi alma (entre mucha gente desconocida que conformaban el equipo de cocina y mucamas, casi toda gente del mismo barrio y algún lugareño que vivía en alguna de las cinco casas del “pueblo” formado alrededor de la estación de ferrocarril, oficina de correos y pieza que hacía las veces de destacamento policial) debí organizar la comida y el alojamiento para los 60 acampantes y profesores que pasaban rumbo al Lago Mascardi. Hacían una parada en Chelforó para coordinar adecuadamente su llegada a Piedra del Águila donde una balsa a cadena cruzaba el Río Limay pero solo en horario diurno.

Al día siguiente, creo que sobre el mediodía, llegaban “mis colonos” a bordo de dos hermosas unidades de la empresa “El Valle” (decían que esos micros los compraron con el beneficio del contrato del año anterior, cuando habían sido los transportadores de todos los contingentes de Vacafeli).

Como anécdotas de esa colonia, recuerdo el desafío generado por lo colonos de 10 años para ver que grupo lograba hacer volar un globo de aire caliente (si, como esos que ahora se venden para las fiestas de fin de año). Claro que en esa época lo único que teníamos era “papel barrilete” y mucha imaginación.

El quinto día, a la hora de arriar la bandera, cada grupo hizo su intento. Tres grandes llamaradas indicaron a todos los presentes que había que “ajustar detalles”.
Al sexto día de la colonia… segundo gran fracaso de los tres grupos, aunque uno de los globos recorrió un par de metros antes de incendiarse.

Séptimo día, primer intento del grupo del Profesor Jorge Rico (santafecino, compañero de promoción del profesorado de San Fernando – este año cumplimos 50 años de egreso) y como tocado por una varita mágica, el globo de varios colores, con un fueguito mínimo… se eleva… supera la altura del mástil y sigue viaje…

Enorme algarabía del grupo ganador, desazón de los que no habíamos podido lograrlo… y unas risitas cómplices que nos hicieron sospechar.

Los apuramos y resultó que en connivencia con personal de la Planta, habían llenado con hidrógeno tres globos de goma, los habían insertado dentro del de papel y por ello la habían puesto un fuego muy chiquito. ¡¡¡Voló con trampa!!!

Para resarcirse, el mencionado profesor organizó, con el cine a oscuras, una “retreta del desierto”, de cada rincón y con una velita pequeña, tarareando la conocida melodía, se fueron desplazando hasta llegar al centro mismo, ante el asombro y delicia del resto de los colonos, profesores y personal del barrio, que era rigurosamente invitado a los fogones y veladas de la colonia.

De la colonia (instalada en la parte alta de una lomada) bajábamos al río, en una caminata de unos dos kilómetros. Sobre un brazo del Negro, ancho pero poco profundo, con su característico suelo mezcla de canto rodado y tierra negra. Barceló, ayudado por las motoniveladoras de Vialidad Nacional, había acondicionado una pequeña playa. Más arriba, en la parte segura donde nunca llegaba el agua, el campamento.

Allí cada grupo pasaba dos noches, haciendo las actividades propias de campamento.

Teníamos unas famosas reposeras “aprietadedos” que exigían una precisa instrucción: sentarse con los brazos (y manos) hacia delante, de modo que si la reposera se cerraba no les agarre los dedos.

Tuvimos la muy desagradable experiencia de confundir el aceite de la ensalada con el detergente de lavar los platos y la desesperación de ver a la lechuga y el tomate en un mar de espuma incomible.

Teníamos la “modernidad” de un generador que alimentaba unas 10 lamparitas de 110 y nos permitían estar bien alumbrados por unas dos horas.

Teníamos una “balsa” que Miguelito había construido con cuatro tambores bien soldados y cubiertos con una mesa de ping pong en desuso.

Teníamos un ritual de “guerra de barro” entre los que estaban en la balsa y los que estaban en tierra firme.

Esta foto en realidad la tomé en Conesa unos cuantos años después, el paisaje es idéntico y los niños, solo Dios y ellos saben quienes son...


En fin…TENÍAMOS VACACIONES FELICES!!!

¿Alguien lo duda?

lunes, 27 de julio de 2009

Vacaciones felices en Médanos - Continuación

Por Carlos Melendez

Buenas, me voy a re-presentar: soy uno de los más viejos y como tal, fui uno de los profes "pioneros" de la Colonia de Médanos. Disculpen los más jóvenes, pero en honor a los recuerdos y a la HISTORIA, quisiera hacer algunos agregados.

El Barrio de Viviendas "Médanos" está vecino a la localidad homónima (tiene el mismo nombre) y es parte del Partido de Villarino, uno de los del sur de la Provincia de Buenos Aires, muy cercano a la ruta 22, que ya había sido pavimentada a principios de los 60s. Los Barrios de Viviendas fueron construidos junto a las Plantas Compresoras a lo largo de los gasoductos. Éste fue el primero y venía desde Comodoro Rivadavia a la ciudad de Buenos Aires. Por alguna razón no muy bien explicada, estos barrios estaban próximos a localidades (Chelforó, General Conesa) pero estaban dotados de casi todo lo necesario para ser autónomos.

Éste de Médanos tenía una instalación para solteros o gente que no se radicaba en el lugar con su familia (ingenieros, gerentes, etc.) llamada "gamela", que era particularmente grande y bien construida. Desde su construcción en 1955 (creo) no había sido muy utilizada y motivó a las autoridades de Relaciones Humanas, Servicio de Acción Social a organizar allí una de las primeras colonias de Vacaciones Felices, en 1961.

Foto sustraida al blog paralelo del Centro Juvenil de GdE. ¿A ver quien descubre algunas caras conocidas?


En la mencionada "gamela" estaba la enorme cocina, el completísimo comedor y varias habitaciones (creo que seis) con sus correspondientes duchas y demás instalaciones sanitarias. Allí alojábamos a la mayoría de los "colonos" de 10 a 12 años. Los más chiquitos (de 6 a 9) ocupaban casas vacías, junto con sus profesores, con la idea de que todo se pareciera más a la familia de la que provenían y extrañaran menos.

Cada contingente pasaba tres días en la vecina localidad de Monte Hermoso, turnándonos por grupos según la edad. Para ello se alquilaba un chalet enorme que podía albergar a los 30 integrantes de un "Grupo de Vida", como se lo llamaba.

Para no extenderme mucho más, recuerdo que en ese primer año de Colonia Médanos trabajamos: Atilio Etchezar y su esposa Marta (Jefe de Barrio de Viviendas y como tal, Director de la Colonia.); Marta Ruiz de Erenchun, después profesora y directora de Las Grutas; Yolanda Estarellas, luego profesora del CDT en Voleibol; Rodolfo Blanco, luego Director del CDT y poco después director de Turismo Mayores; Miguel Barceló, muy conocido por todos ustedes, que después transitó por Chelforó, Conesa, Plaza Huincul, Pico Truncado, y terminando de poner su inigualable sello en el CDT. Por último entre los conocidos, quien escribe, que después estuve en Chelforó, Las Jarillas (Córdoba) y finalicé dirigiendo Vacaciones Felices desde las oficinas de Alsina.

¡Gracias por el aguante!

lunes, 20 de julio de 2009

Vacaciones felices en Médanos

Por Luciano Palermo

Había una vez un barrio llamado “Las Casitas”, con 44 casas de ladrillos a la vista y tejas coloniales, en medio de la nada.

Vacaciones felices en Médanos, provincia Buenos Aires, a 45km de Bahía Blanca, precisamente en la localidad de Villarino. Sin dudas para mí, una de las vacaciones más hermosas y a su vez una de las más frías. Aterrizando en Bahía Blanca con un Boeing 737, donde luego un micro de transportes Villarino nos llevaría hacia allí, por un amplio camino de arena, realmente en el medio del desierto.

Recuerdo que en la entrada al barrio había dos bolas gigantes de goma, una en cada lado del camino, con nuestro escudo pintado. Me refiero al de “GAS”. Eran esas mismas bolas que antiguamente se usaban para destapar gasoductos de alta presión.

La plaza principal estaba rodeada por un cerco de caño blanco y rojo, y tenía un mástil en el centro. Las Casitas era un barrio rodeado de árboles de infinitas especies, un lugar con absoluta paz, donde solo a veces nos intimaba el ruido de sus fuertes vientos. En el salón principal, donde sería la administración, había un hogar muy grande hecho de piedras (tipo Mar del Plata) que siempre, pero siempre estaba encendido para darnos calor durante nuestras actividades.

Recuerdo el consultorio médico que estaba frente a la plaza, porque justo en mi contingente estaba la doctora Mary, la misma que hacía unos años me había cocido la frente en el club, jaja.

¿Qué me dicen de la pileta? Era muy grande también, casi como la nuestra (la del CDT), pero ésta tenía algo muy especial, algo que hasta el día de hoy solo vi allí. Si! La pileta tenía agua caliente al aire libre! Era agua natural y transparente, que salía de las napas subterráneas. Era una terma propia que tenía el barrio. ¡Increíble! Y salir de ella era todo un desafío, sobre todo para que nuestras caras no empezaran a mandibular por el frío.

Recuerdo Médanos como si fuera el verano pasado y quiero compartir con ustedes un pequeño video. Para los que alguna vez estuvieron por allí, y quieren recordarlo como yo... espero que lo disfruten.