Por Gustavo Novo
El pasado 2 de noviembre a las 2am, aun no podia asimilar el no estar el el Tigre aquel dia, pero para que tengan una idea de lo que se vivió aquí, les cuento que... El 27 comenzó el 25 a la noche. Cuando llegue de
trabajar Sandra me pasa el teléfono “para vos...” del otro lado la profe Bea, no tenia palabras, no sé lo que dije, ni lo que me dijo, solo escuche una voz que me llevo 35 años atrás... debería grabar las conversaciones!!!
El 26 termine de trabajar un poco tarde para que la ansiedad no me jugara una mala pasada, volví a casa, me duche y salí para el aeropuerto a buscar a Marcela y familia, llegue como me pasa siempre, mas que temprano.
La verdad es que esperaba reconocerla, la había dejado de ver cuando era una nena y ahora tenia que hacerme la idea como seria de madre y esposa, pero después de ver 500 personas los ojos se me cruzaban, entonces me dije, “busca una que venga con un hijo y así achicamos las posibilidades”.
Al rato apareció y nos reconocimos enseguida, era como la recordaba en su casa cuando nos juntábamos con Ale, nada había cambiado, o sí? A casa y a dormir, el 27 seria largo. Nos levantamos y las charlas se tornaron más familiares, como si fueran de toda la vida, debe ser el “Made in Gas del Estado” que todos llevamos dentro.
Sobre las 11am llamo el Huevo que se había vuelto a perder, como la primera vez, pero mucho más cerca – Huevito, la próxima acertas!!! Fuimos a buscarlo y cuando llego, grandes abrazos entre los chicos, mirándolos pensé que por una vez la diferencia horaria estaba a nuestro favor, estábamos viviendo 5 horas antes que ustedes lo que significaba el reencuentro después de tantos años. También pensé que nuestro reencuentro seria como más intimo. Como casi todas las cosas que nos pasan a los que estamos fuera, al ser poquitos es así, mas
intimo. Atención, no quiero decir que sea menos. Es distinto, cuando se toma una decisión de este tipo, hay cosas que se ganan y otras que se pierden, es parte del trato.
Sobre la 1pm salimos para la parrilla, ya había confirmado el día anterior y nos esperaban como la última vez. Pedimos las empanadas para matar el tiempo porque Chikito no aparecía. Pensé, es lógico, de conducir a la derecha y no conocer el lugar, pero no, el señor estaba de compras y nos aviso que en un rato llegaba.
Al final llego casi con 1 hora de retraso (nene, la próxima te quedas afuera!!!), las presentaciones del caso, esta es mi esposa... esta es la mía... y al ataque del asado. Hubo brindis, hubo risas, hubo charlas cruzadas y llegaron los postres, casi todos optaron por los que llevan dulce de leche, ¿por qué será??? Hubo algún “extranjero” que pidió tarta de queso con limón o algo así… será lo que comen en Bedford?
Había pensado ir a un parque, pero ya estamos en otoño y estaba fresco, tirando a frío así que a casa a tomar unos mates con pan dulce casero que nos regalo el Huevo (Donde lo compraste???). Previendo la cena, habíamos encargado en el mismo lugar unas pizzas así que a la noche dimos cuenta de ellas.Hubo miles de anécdotas, recuerdos, pero lo mas cerca que estuvimos fue cuando pudimos establecer una comunicación telefónica, se escuchaban cánticos, gritos y risas de cientos de personas del otro lado del teléfono. De este lado había 4 locos que se emocionaban con los comentarios que recibíamos de ustedes: “los queremos, los extrañamos...” Yo la pase genial, bárbaro, me encanto recibirlos a todos en mi casa. Marcela se quedo a dormir, al Huevo le dije: “macho, hay overbooking, si te sirve el sofá, es tuyo!!!” Y se quedo también. Esteban, tenia donde quedarse, así que partió por la noche.
Cuando lo vi alejarse muchas preguntas vinieron a mi mente y pensé por cuanto habría que multiplicar lo que habíamos vivido nosotros para que se parezca a los de ustedes.
Leyendo a Freddy Tanus, (creo no recordarte, ni que me recuerdes, pero lo que escribiste esta genial!!!) puso que: Annie Lennox me dijo algo: “parece que las cosas son buenas cuando no las tenemos más”. Y hay mucho de cierto, estamos a 12.000km de distancia y no estuvimos ahí. Ya se, me dirán que estuvimos en el corazón y el recuerdo de ustedes, y seguro que fue así, y no saben lo que se agradece.
Intente cerrar los ojos y llegar hasta ahí, pero me fue imposible. Se que hay algo real e inapelable, cuando se gana algo, se pierde algo, y al menos de mi parte lo tengo asumido, se que no voy a disfrutar de muchos momentos, pero también se que me hace muy feliz saber que ustedes lo son, que la pasaron genial y que volverán a reunirse.
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Por ultimo y se que hablo en nombre de todos nosotros, cuando estemos por ahí en vez de cerrar los ojos para llegar a ustedes, esperamos estrecharlos en un gran abrazo para llevarlos siempre en nuestro corazón.
Cariños,
Gustavo "3739" Novo